Desde chicos nos dicen que hay que estudiar, formar una familia, trabajar, ser buena persona,alentar determinados colores de una camiseta, etc y demás como si todo esto fuera garantía de felicidad absoluta o el camino a seguir para alcanzar el éxito (La definición de éxito merecerá una entrada aparte en este humilde compendio de textos).
Ahora bien, no culpo que nos formen de esa manera, tampoco me parece razonable que desde chicos nos digan "La gente se la pasa compitiendo", no solo pasa por la educación recibida, sino también por lo que consumimos por diferentes medios.
La idea que nos formamos acerca de una familia o pareja se torna muy Hollywodense y seamos sinceros, ese ideal pocas veces coincide con la vida misma.
Hay personas muy políticamente correctas que conciben que una pareja "debe ser" de determinada manera con determinados actos y cuestiones, todos conocemos gente que si no habla cinco veces por día con su media naranja o si no se ven todos los sábados incurre en pecado mortal. También es conocido el caso de la persona que estando de novio siempre se justifica para ausentarse en una salida grupal con diferentes excusas, cuando la realidad asevera que el motivo verdadero es que se le traba la pollera en la puerta.
La pregunta es ¿Es necesario todo esto?, ¿No se puede basar un vínculo en el mero concepto de elección diaria de la otra persona?, ¿Acaso el amor es cuantitativo y se mide por el tiempo de duración de una charla telefónica o el nivel de detalle de los eventos diarios que se brindan?.
No quiero pecar de reduccionista, pero el amor es ese sentimiento que nos hace elegir cada día a nuestro/a compañero/a de vida, me parece que no se ama por que se deje de lado la vida social con amistades o bien se desaparezca del mapa por tiempos prolongados para un regreso a todo vapor en cuanto la pareja se disuelve.
Muchos pueden estar leyendo y decir "Mamotreto! Ya lo se esto, claro que no es tan así todo", pero a su vez quizás a alguien se le encienda una lamparita de reflexión sobre algunas cuestiones.
El sentir no es una cárcel, sino todo lo contrario, es libertad, la libertad de elegir, de reafirmar cotidianamente cada día que el sentir es legítimo y verdadero.
Rompamos las estructuras, el que dirán hay que frizarlo con las hamburguesas, sientan plenamente, no piensen, transiten, no sean estructurados, fluyan. Por lo general la comprensión de los sucesos llega con el tiempo y paulatinamente iremos dando cuenta que no todo era tan así y que la verdadera felicidad y éxito es espiritual y para con uno mismo, ¿la sociedad? La sociedad es una imagen que construimos, si somos felices, los que nos rodean lo serán también por nosotros.
A no temer, a vivir.
Feliz Vida!