jueves, 27 de octubre de 2011

Sobre las palabras

Las palabras conforman solamente el 10% de una situación comunicacional, el contexto, la vestimenta, los tonos, la intencionalidad, el cuerpo, definen complementariamente y principalmente (a mi criterio) el sentido de cualquier mensaje.
Las palabras están ahí para usarse, no tienen dueño, aguardan ansiosas ser utilizadas para dar cuenta a las mas bellas frases poéticas o cuestiones tan menesteres como "Tírate un paso".
Ahora, si bien conforman una décima parte de cualquier situación comunicacional, que vital la importancia que les otorgamos, se pueden suceder infinidades de sentimientos sin enunciar palabra alguna.
En una sencilla mirada hay guardadas tantas cosas, esa mirada que nos hace suspirar y palpitar el corazón, pero sin embargo hay cosas que cuestan y no nos animamos a depositar en palabras.
Se puede amar, querer, odiar, desear sin siquiera enunciarlo, nuestros mas profundos sueños y mas bajos instintos pueden ser develados sin emitir palabra alguna.
Siendo tan poca la influencia, es tan grande su peso. Cuan cuesta arriba se hace verbalizar algunas cuestiones, que fuerte es el deber ser que nos opera, siempre de alguna manera somos políticamente correctos y hacemos lo esperado en la mayoría de las situaciones.
¿Qué sucedería si un día nos desprendemos de tanto peso?.
Admiro con profundidad a aquellos artesanos de la palabra, aquellos que cuentan con tanta precisión para expresar o dar cuenta de las cosas, pero sepan que lo mas puro no pasa por ahí, lo íntimo, verdadero y legítimo es lo que encontramos detrás de la mirada.
Espero que hayan disfrutado mi reflexión, si quieren opinar al respecto, por favor, no digan nada, sólo mirenme a los ojos.


Feliz Vida!

lunes, 24 de octubre de 2011

Sobre los Mecanismos de Defensa

No esperen encontrar en este apartado ningún tipo de charla debate acerca de la conveniencia de jugar con linea de 3 en el fondo, o sobre las ventajas en la posesión de la pelota al aplicar un doble cinco.
Mucho menos voy a tratar de echar luz sobre la manera en la que grandes emperadores como Napoleón o Carlomagno construyeron su imperio en base a grandes estratagemas militares. Si tal vez pueda citar la historia del Caballo de Troya como disparador de la idea que quiero desarrollar. No creo conveniente desarrollar un relato por todos conocido, pero si les pido que se queden con esa imagen, lo sucedido en aquel entonces.
Nuestro ser hoy esta constituido por un conjunto de experiencias anteriores, que nos marcan, nos condicionan y nos llevan a ser quien somos hoy día. Sin temor a equivocarme, a medida que pasa el tiempo mayores son las marcas y las experiencias vividas, como todos sabemos, si bien el poder del amor es fuerte, son aquellas experiencias nefastas las que mas nos marcan y nos llevan a ejecutar determinados mecanismos de defensa a fin de salvaguardarnos de los menesteres cotidianos. Esto se lleva acabo mayormente con las cuestiones relaciones.
Todos de alguna manera utilizamos una coraza, un mecanismo de defensa que nos permite protegernos, algunos utilizan el humor, otros la no demostratividad (creo que acabo de inventar una palabra) y otros sencillamente se sacan una cuenta de Twitter.
Es en ese momento en donde nos sentimos Troya, impenetrables, tenemos todo bajo control. Vemos los intentos fallidos desde diferentes flancos y eso es lo que nos hace creer que todo sigue su curso como debe ser, estando a salvo.Funcionamos así, la vida nos lleva a eso.
Lo siguiente que voy a enunciar es una pregunta que para mi no tiene respuesta, simplemente lo dejo a criterio de cada uno de ustedes.
¿Cuánto queremos un día despertar y encontrarnos con un Caballo de Troya en nuestras vidas? Esto referido sencillamente a que algo o alguien traspase las barreras que nosotros mismos interponemos. Si nos preguntamos conscientemente esto, la respuesta es definitivamente nunca, pero en el fondo, todos, hasta los mas duros, no somos más que unos tiernos esperando recibir el impacto nuevamente.
Como, cuando, donde, por que se sucederá... Si tuviera respuesta a todo eso no estaría escribiendo un Blog, me encontraría prediciendo el destino de la gente y jugando diez pesitos al 84 en Montevideo que según mi supuesta bola de cristal es el que sale o sale.

Feliz Vida!

martes, 18 de octubre de 2011

Sobre la Complejidad de la Simpleza

Cuesta comprender la complejidad que el Ser Humano otorga a cuestiones tan simples, y de que manera se simplifica aquello que quizás sea muy complejo. Hay gente que puede resolver ecuaciones matemáticas de alta complejidad, diseñar un cohete para lanzar al espacio, con tenacidad y persistencia, pero sin embargo estarán ocho minutos reloj para decidir entre Frutilla a la Crema o Frutilla al Agua.
La vida no es tan sencilla ni tan compleja como se la pinta, la vida es eso, vida, y las complejidades que otorgamos a determinadas cuestiones corren por una delgada linea entre el masoquismo y la necesidad de sazonarla un poco.
Tenemos la tendencia a completar situaciones comunicacionales inconclusas y no siempre de la mejor manera, y es ahí donde todo se enreda, ¿por qué pensamos por el otro? ¿No es acaso la otra persona un ente autónomo con capacidad de raciocinio propia? Aparte somos tan genios que atinamos a lo peor. Viste que si te suena el celular tipo 4 de la mañana día de semana, lo primero que pensás es quien se murió, hasta que te fijas resultó ser que la empresa de telefonía se le ocurrió regalarte carga doble.
Resulta este escrito un cadáver exquisito más que una crónica cotidiana, pero es mi ser el que hoy habla y se comunica con ustedes, si tienen alguna duda al respecto de los motivos que me llevaron a esto, no piensen por mi, sencillamente pregunten.


Feliz Vida!