martes, 31 de enero de 2012

Sobre la inacción

Quien no te busca no te quiere. Crónica de una resurrección anunciada. Sentir, volar, imaginar, apostar. Entregar el alma al aire dando la más grandes de las purezas y sinceridades, y sin embargo, ahí está ella, la no correspondencia, de estadio, de momento o de sentimiento, lo que fuere, pero ahí está claramente. Impotencia, bronca, esperanza, reflexión, soltar, dolor, soltar a pesar de todo. Arrojar un Bumeran sin retorno, casualmente siempre es el nuestro el que viene fallado, pero así y todo lo esperamos un tiempo, horas, días, semanas, hasta que llega ese momento en el cual uno recoge sus cosas y se va. Reflexión y aprendizaje, incomprensión e irracionalidad.
Uno es lo que es no lo que fué, es curiosa la manera en la cual la incredulidad ajena o el conjunto de huellas anteriores tienden a estigmatizarnos, ¿no es acaso posible una nueva cosmovisión de las cosas?.
Si algo nos demostró el tiempo es el dinamismo del ser humano, su evolución, mejoría, es curioso ese sin sabor que queda al no poder exhibir las conclusiones sacadas tras el impacto, poder mostrar con hechos aquello que se gesto inicialmente en la mente y en una ilusión.
Será lo que deba ser o no será nada, no será nada en si mismo, pero si será un aprendizaje, ajuste del foco y comenzar a transitar un nuevo camino, resurgir desde lo más profundo de uno y sobre todo no temer al hecho de pensar que un día nuevamente apostaremos.
Es irónico el hecho de saber que quien lee estas lineas quizás asiente, pero no acciona, y el tiempo pasa, el reloj de arena, lo importante es la seguridad que realmente uno busca su camino, su felicidad, ser honestos con sigo mismos es lo principal, el resto es bijouterie.


Feliz Vida!

domingo, 29 de enero de 2012

Sobre la Presencia en Ausencia

Curiosos son los mecanismos que se accionan en el ser humano en determinados momentos y circunstancias particulares, en este caso me llama la atención la manera en la que se hace presente alguien en todo momento u ocasión, pero esta presencia no es física, sino mental.
Curiosos son los mecanismos que se activan cuando escuchamos una canción, vemos una película, olemos una flor, nos despertamos, o simplemente vivimos, tenemos esa manía no azarosa de traer constantemente a nuestras mentes a alguien que quizá siquiera recuerde que respiramos.
Curiosa también es la escisión entre mente y corazón, cayendo en una especie de masoquismo inconsciente a sabiendas del daño producido por este tipo de acciones y referencias constantes sobre la persona que no está físicamente, pero plenamente su significado (en el sentido semiológico) se hace mas manifiesto que nunca.
¿Qué hacer ante estas situaciones? Aconsejo suspirar, suspirar profundamente y seguir caminando, no resignarse en lo absoluto, si dar cuenta de la realidad y de a poco despegar, es el tiempo quien todo lo cura, la aceptación paulatina de situaciones la que ayuda, no son procesos mágicos, es vivir la vida, vivirla intensamente, a no arrepentirse, a saber que se hizo lo posible y lo inesperado, pero también a saber que la presencia de la ausencia es un peso que nos acompañará temporalmente.
Se puede sonreir un momento por lo que fue o pudo haber sido, pero no estacionen sus motos en ese sitio puesto que es inconducente, quedarse un instante puede ser, pero el precio del parquímetro del recuerdo masoquista me atrevería a decir que está en libras esterlinas y nuestro corazón cobra en patacones.
Si realmente está del otro lado y le sucede algo similar, es cuestión de tiempo para que reestructurada vuelva a ser parte de nuestras vidas, caso contrario, si del otro lado solo hay ecos de un vacio, no les quepa ninguna duda que es lo mejor, que peor que concretar algo que pensamos tan hermoso y saber que del otro lado hay la nada misma.
Es preferible saber que no sucede nada de la vereda de enfrente, que vayamos a la puerta de la panadería siendo Lunes y encontrarnos con la persiana definitivamente baja, sin ventanas ni respiraderos, por que es eso lo que nos va a permitir despegar, ahora si hay una ventana, si nos dejan un recoveco libre, se hace difícil soltar, ¿quién quiere o puede soltar teniendo esperanzas?.
Creo que es una ilusión común a todos que un día esa persona se levante y se de cuenta que quiere compartir nuestro camino, podemos ser ilusos por unos instantes, pero es como el reloj de arena que de a poco se agota.


Feliz Vida!

miércoles, 18 de enero de 2012

Sobre lo que no fue

Triste es el consuelo de aquellos que esperan sucesos que no van a ocurrir, vanas son las esperas de trenes que no llegan, Ilusiones que se rompen, revelaciones que terminan con lo que nunca fue ni va a ser.
Soltar, dejar, alejar, con dolor, con el rabo entre las piernas pero con la tranquilidad de quien esta seguro de haber intentado al menos, satisfacción de momentos efímeros que quedaron atrás, triste conformismo de lo compartido, re estructuración de la mente y del sentir, paulatina, en contra de la propia voluntad, pero sabiendo que la vida sigue y que es la única manera, cambio en el enfoque, es como la luz que ilumina el escenario que sale de un actor y se va corriendo hacia otro para poder llevar la atención a las otras cosas que suceden, y así y todo cuanto cuesta salir de ahí.
Conjeturar, pensar, creer que del otro lado todo es brillo y felicidad, se sigue un camino, respeto por las decisiones tomadas y a la vez destrucción de ilusiones de un darse cuenta que no va a suceder.
Respetar lo ajeno, dejándose uno quizá a un segundo plano, pero ¿cómo podemos hacer distinto con lo que queremos?, siempre creo lo que alguna vez leí o escuche, ya no recuerdo, si quieres algo realmente, suéltalo al universo, si vuelve será tuyo y si no nunca te ha pertenecido, y esa es la mayor de las desilusiones, no haber tenido nunca lo que se pensaba poseer.
No sabés nunca si esa persona que se fue te escuchará decir su nombre en secreto, con dolor, alegría, llanto, rencor, remordimiento, felicidad, no sabés nunca si tal vez te lean o si puede ver tus pensamientos recurrentes, pero siempre la ilusión está y se va marchitando de a poco cuando con el correr del tiempo es la ausencia la presente, la que pesa y la que se hace notar.
A veces pensamos, todavía está a tiempo, y cada vez menos, cada vez menos, hasta que un buen día se desvanezca y encontremos una nueva luz que nos lleva a un nuevo ciclo y una nueva apuesta.
Todo pasa, de eso estamos seguros, pero el mientras tanto pesa y hay que saber y poder llevarlo.


Feliz Vida!

lunes, 16 de enero de 2012

Sobre la Oscilación de los Estados Anímicos

Hay situaciones y momentos de nuestra vida en los cuales nos vemos sumergidos en una suerte de electrocardiograma anímico, la imagen que les quiero transmitir es la de los toboganes acuáticos, esos que suben, bajan, dan la vuelta y realizan diferentes curvaturas, la diferencia entre el tobogán anímico y el del parque acuático, es que el primero no es tan divertido por momentos.
¿Cuántas veces les pasó en la vida estar dos horas bien, una mal, tres nostálgico, una triste, dos angustiado, tres feliz y una rencoroso? Me llama poderosamente la atención estas oscilaciones en nosotros que, por momentos, se tornan un frenesí incontrolable, una especie de caballo loco del cual no podemos bajar, pero claramente nos baja.
Estos disparos no tan caprichosos de nuestra psiquis mayormente se corresponden con momentos de transición, después de recibir algún duro golpe de la vida o simplemente porque nos chifla el moño cada tanto.
Al margen de este análisis situacional, lo que quiero destacar es la dificultad para atravesar estos estadíos, porque no somos tontos, y llega un momento en el cual damos cuenta que algo no está bien en nosotros.
Nos ponemos hipersensibles, los sentimientos están a flor de piel, es una situación que por momentos se vuelve compleja de transitar y llevar adelante, pero justamente esa es la clave... Transitar, atravesar, dejar ser, fluir, comprender que no estamos atravesando un buen momento, algunos nos aguantaran, algunos nos mandaran a pasear, pero los que comprendan medianamente la situación nos van a escuchar despotricar nuestros males una y otra vez, porque lo necesitamos es eso, canalizar, liberar esa negatividad que nos hace tan cambiantes.
No es errada la reflexión a solas por momentos de lo que nos sucede, intentar encontrar esa respuesta, pero sepan que cuanto más pensamos solos, mas se activa el sistema manijero (acabo de inventar una palabra), así que hay que usarlo con cuidado, porque es un arma de doble filo.
Voy a pecar de egoísmo en esta reflexión y voy a sugerir apoyarse en la gente que los quiere, un poco, tampoco tanto, y hay que tener buen ojo para saber en quien confiar, porque siempre existen aquellos que relativizan los males de uno con un sencillo "Ya se te va a pasar", o "Olvidate y listo", Señores, no jodamos, no es tan fácil, si tuviéramos un botón de reset en nuestras cabezas lo tendríamos gastadito de tanto darle, pero por el contrario, las huellas quedan y persisten y con ellas hay que vivir (dije CON y no CONTRA, ¿Sí?).
Muchas veces el contar las cosas sirven para naturalizar y liberar, los más incondicionales persistirán y ayudarán, pero sean consciente que con el contar y hablar no es suficiente, no se relajen en la comodidad del "Pobre yo", pueden sentarse ahí un ratito, pero llega un momento en el cual solamente ustedes son los dueños de continuar adelante.
Si les hace tanto ruido estar mal llega un momento en el cual se tiene que hacer algo al respecto, pero siempre respetando el momento de duelo y dolor transitado, no se puede cerrar en una hora una herida de profundidad tal que llegó a lastimar el corazón.
Transitar, permitirse, no quedarse en la comodidad del padecer, respetar los tiempos de las etapas, creo que son algunas de las claves para continuar adelante, pero siempre sepan que las soluciones mágicas no existen, el poder está solamente en quien transita el malestar, al ser un proceso largo puede apoyarse en otros, pero esto es sólo un mientras tanto hasta que el duelo pase y Lázaro se levante y ande de una vez por todas.

Feliz Vida!



jueves, 12 de enero de 2012

Sobre las Elecciones

¿Cuántas cosas de nuestras vidas siempre quisimos de una manera determinada y anhelamos mucho tiempo por su arribo?, ¿Cuántas veces nos preguntamos cuando iba a llegar eso que siempre quisimos que sea de tal o cual manera?. La proyección, el querer, el soñar no cuesta y es algo que hacemos todo el tiempo, en todas las esferas de nuestras vidas tenemos deseos que no se cumplen y estamos rogando por que un día finalmente el destino sea quien haga una de sus jugadas y lo ponga frente a nosotros.
¿Y si sucede?, ¿Qué hacemos? Que difícil es dar cuenta a veces que finalmente fuimos escuchados y es la vida la que nos pone frente a nuestros ojos eso que siempre quisimos, hasta llega un punto en el cual no se puede creer que realmente suceda y ahí muchas veces empieza una tarea de boicoteo a la realidad que siempre que quisimos y no nos animamos a vivir.
Está en cada uno querer vivir soñando o tomar consciencia de que en la vida no todo es sufrimiento y padecer y a veces el universo conspirador decide hacer caso a nuestros más profundos anhelos y darnos una chance, una, no dos, no tres, no ninguna, una oportunidad, lo que siempre quisimos que así sea.
Es cierto también que muchas veces el contexto en el cual nos encontramos nos impide tener una visión de la situación que permita dar cuenta de lo que esta pasando, pero hay algo que no falla, la intuición, el sentir, esa sensación en la cual el corazón tira para un lado que la razón teme, pero sin embargo hay algo que te dice "Hacelo", no sabés bien por que, pero una voz te dice que lo lleves adelante.
Las dudas y las vacilaciones se harán presentes, se puede pensar al respecto, comienza la eterna lucha entre la mente y el corazón librando un combate sin igual donde ninguno se va a imponer firmemente, pero algo nos llevará a accionar para tal o cual lado.
Las oportunidades son como los trenes, esperan en la estación un tiempo, luego arrancan y se van, no sabemos si van a volver o no, pero un buen día parten, está en cada uno si quiere quedarse con la eterna duda o ver que sucede.
Claramente que alguien me dirá, pero ¿Y si sale mal?, a lo que contestaría sencillamente ¿Y si sale bien?, cuanto hay para perder y cuanto hay para ganar, la balanza se inclina y no es necesario decir hacia donde.
No esta mal pensarlo, tomarse su tiempo, reflexionar e intentar entender, sólo intentemos estar en la estación en horario, por que llega un momento en el cual la chimenea resopla y el tren se va.
Tampoco hay que tirarse un clavado sobre una pileta, pero si se puede comenzar a transitar, a ver, a sentir, a palpar si era el corazón el que tenía razón, el temor estará y va a quedarse un tiempo, pero así como las oportunidades un día el también se irá y ahí llegará la plenitud.
Pocas sensaciones más frustrantes que esperar un tren que ya pasó.
¿Y si era?, ¿Y si no?, Esas son preguntas sin respuesta, sólo hay que ver si uno se queda con la tristeza de lo cotidiano o con la alegría de lo prometedor.


Feliz Vida!

Sobre el Dolor

Existe una sensación que va más allá de la angustia, la tristeza y el llanto, existe un estadio en el cual transitamos las horas con una energía lineal, distinta, intrascendente, existe un momento en el tenemos esa sensación de que todo nos da lo mismo, de estar entregados, casi resignados, existe claramente el dolor. Estar dolido, sencillamente eso, no es estar triste, sino sencillamente dolido, no hay mucha ciencia detrás de lo que digo, lo que sucede es que al encontrarnos como una bolsa al libre albedrío del viento, al no ser nosotros, damos esa sensación de estar mal, pero este es un estadío en el cual las energías bajan un poco.
El dolor puede estar vinculado con algo o alguien externo a uno, pero no es por esa persona o esa situación, es una procesión más interna que otra que cosa, es una suerte de decepción (claramente no es decepción, sino utilizaría ese termino) ante la incomprensión o frustración al respecto de situaciónes específicas que hacen ruido y frente a las que no hay nada más que hacer.
Llega un momento en el cual la consecución de determinadas cosas dejan de depender de uno, nosotros ya hicimos, ya mostramos, ya jugamos nuestras cartas, pero como todo lo que requiere una interacción es solamente un cincuenta por ciento del trámite, dejando el resto a merced del destino.
Insisto que las cosas por algo se suceden y es el tiempo el que dará la comprensión sobre los sucesos, pero el mientras tanto es el que pesa, el que duele, duele por impotencia, duele por intentar comprender las cosas que van más allá de la lógica y la razón, pero esto es la vida amigos, no es matemática de tercer año.
Solo resta soltar, comenzar ese proceso de despegue de lo que queremos o intentamos, si realmente debe ser, será sino será sólo lo que fue y un aprendizaje para mañana.
Si hay algo que uno quiere mucho, sólo debe soltarlo y dejarlo ser libre, si la elección es recíproca, sincera y sobre todo verdadera, sencillamente se sucederá.
A no ser ansiosos, el tiempo siempre lleva tiempo y será el encargado de acomodar el cauce de los sucesos, el equilibrió volverá para todos, juntos, separados, con lo que anhelamos o sin ello, muchas veces quizá sea un capricho del destino las cosas que suceden, la conjunción de seres, esos encuentros inexplicables, todo tiene su tiempo, el dolor mismo tiene su tiempo, con o sin lo que anhelamos se irá disipando como arena con el viento.
El Dolor duele, indigna, baja las defensas y energías, permitámonos transitarlo y respetarlo como es debido pero que no sea una constante, tengamos nuestro límite, nadie quiere vivir una eterna tormenta en Enero.

Feliz Vida!