Lejos se encuentra el siguiente escrito de tratar acerca de los menesteres atravesados a diario por los honrosos empleados del servicio postal de su ciudad.
Lejos se encuentra el texto a continuación de provocar luz acerca de los terminos mas acertados a la hora de completar un telegrama.
Lejos se encuentra esta reflexión de intentar ayudar a verse menos vende humo a la hora de emprender la confeccion de una carta de amor, que tanto escasea en nuestros días.
Mucho menos que decir de poder dar luz sobre las relaciones humanas.
La no correspondencia es una sensación que atravesamos todos los seres humanos numerosas veces en nuestras vidas. El dolor que implica el volcar tanto por tan poco hace dar la sensación, muchas veces, de querer pagar 100 Dolares por un caramelo.
Pensamos que es irresistible la oferta que realizamos, puesto que nunca más pura y transparente es la acción de exponernos conociendo o creyendo conocer todo aquello que estamos dispuestos a entregar y dar.
Resulta poco racional la comprensión del motivo de un rechazo, sobre todo con tanto nabo/a dando vuelta por la vida, pero ete aquí que el receptor del sincericidio, incomprensiblemente elige hacer oidos sordos a una propuesta que suena y resuena a todo vapor.
Al escribir estas líneas se me vino a la cabeza la idea de entender el mundo mismo, haciendo un reduccionismo a las relaciones humanas, como una cadena de no correspondencias.
Es sabido, el marketing me apaña, que siempre se desea lo que no se tiene, y tanto viendo la tele Led 3D como en el amor se sabe que es así.
Sosteniendome de la linea anterior, me permito inferir que vamos a querer lo que no tenemos, aquello que nos cueste más, en detrimento de lo que quizá sea maravilloso, pero demasiado accesible para nuestro gusto.
Entonces querido lector, estaríamos entrando en círculo vicioso constante y sonante, puesto que al pretender enfáticamente a una persona (caniche toy, oveja o botella de sidra, no es el fin de este escrito emitir juicio sobre gustos) nos ponemos al alcance de la mano, ergo accesibles, ergo pierde gracia.
Entonces querido lector, estaríamos entrando en círculo vicioso constante y sonante, puesto que al pretender enfáticamente a una persona (caniche toy, oveja o botella de sidra, no es el fin de este escrito emitir juicio sobre gustos) nos ponemos al alcance de la mano, ergo accesibles, ergo pierde gracia.
A su vez la persona a la cual realizamos todo tipo agasajo y confesiones, tendrá alguien a quien le estará echando el ojo hace rato, pero obteniendo igual resultado que nosotros hacia este fulano/a.
Amigos, me atrevería a decir que estamos en medio de una rueda que fue arrojada de Avenida Colon en sentido al centro (en Mar del Plata, Argentina, noten lo empinado de la pendiente haciendo click aqui), que gira cada mas rápido y no piensa detenerse.
Poco queda por hacer más que comprender que quizá el mundo funcione de esta manera, pero no seamos ingenuos, apostemos a la inducción por sobre la deducción y veremos que en el fondo un romántico tenia razón.
Feliz Vida.
Hoy en el bondi, masticando mani japonés, me acordé de vos. Que ganas de verte, la puta madre! Te prometo que si el viento te trae a estos lares, te llevo a pasear de la manito por esa loma de mierda, jajajajajaa.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarAy Licenciado...las veces que he reflexinofilosofado sobre este tema...pero es así es ley...es la ley transitiva, aquello matemáticamente probado de que si A es a B, B es a C el problema es aun peor cuando la ley se cumple completita...y entonces A es a C...tamaño quilombo de corazones rotos...mi conclusión acerca de todo esto es algo así como que: Dios es un panadero generoso que poco sabe de ortodoncia...
ResponderEliminarMe fui al recarajo
Besos
Gracias por los Comentarios!
ResponderEliminarEs verdad es un tema inagotable, de acuerdo con usted.
Esto es apología de la histeria! Todo el mundo no funciona así. Creeme.
ResponderEliminarJajaja Es cierto, no todo el mundo funciona así, sería tonto el generalizar en lo que a relaciones humanas se refiere. Mas que nada creo que el texto esta cerca del imaginario social no se si tanto de la realidad.
ResponderEliminar