Existe una sensación que va más allá de la angustia, la tristeza y el llanto, existe un estadio en el cual transitamos las horas con una energía lineal, distinta, intrascendente, existe un momento en el tenemos esa sensación de que todo nos da lo mismo, de estar entregados, casi resignados, existe claramente el dolor. Estar dolido, sencillamente eso, no es estar triste, sino sencillamente dolido, no hay mucha ciencia detrás de lo que digo, lo que sucede es que al encontrarnos como una bolsa al libre albedrío del viento, al no ser nosotros, damos esa sensación de estar mal, pero este es un estadío en el cual las energías bajan un poco.
El dolor puede estar vinculado con algo o alguien externo a uno, pero no es por esa persona o esa situación, es una procesión más interna que otra que cosa, es una suerte de decepción (claramente no es decepción, sino utilizaría ese termino) ante la incomprensión o frustración al respecto de situaciónes específicas que hacen ruido y frente a las que no hay nada más que hacer.
Llega un momento en el cual la consecución de determinadas cosas dejan de depender de uno, nosotros ya hicimos, ya mostramos, ya jugamos nuestras cartas, pero como todo lo que requiere una interacción es solamente un cincuenta por ciento del trámite, dejando el resto a merced del destino.
Insisto que las cosas por algo se suceden y es el tiempo el que dará la comprensión sobre los sucesos, pero el mientras tanto es el que pesa, el que duele, duele por impotencia, duele por intentar comprender las cosas que van más allá de la lógica y la razón, pero esto es la vida amigos, no es matemática de tercer año.
Solo resta soltar, comenzar ese proceso de despegue de lo que queremos o intentamos, si realmente debe ser, será sino será sólo lo que fue y un aprendizaje para mañana.
Si hay algo que uno quiere mucho, sólo debe soltarlo y dejarlo ser libre, si la elección es recíproca, sincera y sobre todo verdadera, sencillamente se sucederá.
A no ser ansiosos, el tiempo siempre lleva tiempo y será el encargado de acomodar el cauce de los sucesos, el equilibrió volverá para todos, juntos, separados, con lo que anhelamos o sin ello, muchas veces quizá sea un capricho del destino las cosas que suceden, la conjunción de seres, esos encuentros inexplicables, todo tiene su tiempo, el dolor mismo tiene su tiempo, con o sin lo que anhelamos se irá disipando como arena con el viento.
El Dolor duele, indigna, baja las defensas y energías, permitámonos transitarlo y respetarlo como es debido pero que no sea una constante, tengamos nuestro límite, nadie quiere vivir una eterna tormenta en Enero.
Feliz Vida!
La impotencia ante la falta de resultados lleva al desamimo, la tristeza, la desesperanza, pasamos de estar en movimiento a un estado inerte, nada pasa, nada sucede.
ResponderEliminarPero somos en un porcentaje analíticos , nada nos conforma si no hay una explicación lógica …como saber si lo que sentimos o por lo que trabajamos realmente valio la pena, si dará frutos algún día, cuando esa espera es impaciencia o perdida de tiempo?
Cuando no hay respuestas claras, a veces nos valemos de señales que interpretamos libremente, a gusto y también capricho, pero todo ese tiempo invertido , esa energía que se dio, pesa y nos demanda hechos concretos, que no existen, somos una hoja de examen en blanco y un dolor de estomago importante…Maldito dolor llamada angustia (en mi caso me duele)
En un punto a ese Dolor le hacemos resistencia, (hermosos anticuerpos) nos sobreponemos a el, lo enfrentamos, dejamos la poesia triste, le cuestionamos su estadía, le preguntamos si sirve si me advierte, si me enseña de algo, si es una alerta, si estamos a tiempo de frenar y girar este barco y no estancarse es verdad, nadie quiere lluvias eternas en enero, no queremos que el dolor habite en mi cual okupas, no queremos ser un capitulo repetido de culebrón Venezolano!! :P
Muy buena reflexión, como siempre me llevas a preguntarme lo mismo, cada vez que caigo y que me quedo mal ante situaciones de vacio (en mi caso) ….esta es mi visión, pero coincidimos en lo mismo y le damos ese tratamiento, así que es buena receta para dar al que lo necesita (tengamos en cuenta que en % no todos los pacientes reaccionan igual) :P
Saludos!!
Lidia "laemeison" :P
¿Cómo hacer para no pensar? Es una pregunta recurrente en mi persona, la dificultad radica en transitar estos estados. Creo que todo lo realizado en algún punto sirve, quizás los resultados no sean los esperados, pero al final de cuentas tendremos un aprendizaje el cual tomaremos y pondremos en juego de alguna manera en una situación posterior, también nos podemos quedar con la frustración de no tener lo que queremos, pero como siempre, todo depende del enfoque, ¿un poco optimista?, Si, pero encontrar en lo malo lo bueno no es una manera de justificar y tapar, sino una manera de ser y crecer.
ResponderEliminarGracias por Comentar.
tan acertado licenciado!! muy sabias palabras sera cuestion de transitar este estadio como ud bien dice
ResponderEliminarSiempre se trata de transitar, las exigencias de un bienestar obligado devienen en una nueva frustración, ya que el dolor en el que nos encontramos no nos permite estar bien, entonces es eso, transitar, permitirse estar mal, pero que no nos condicione, continuar nuestros pasos para de a poco volver al centro de uno.
ResponderEliminarGracias por Comentar.